Ahora existe en Ámsterdam, Holanda, un camino solar. Está recubierto por paneles fotovoltáicos. Habitualmente es recorrido por miles de ciclistas al día. Tiene cerca de 70 metros y es la primera calzada solar del mundo.
Las autoridades quieren extender el recorrido a 100 metros pero su costo es elevado ya que estos primeros 70 construidos llevaron unos 3 millones de euros.